jueves, 10 de mayo de 2007

La madre de las batallas

La muerte, encrucijada

Desayunamos con ella o, más bien, en ella

La jugada magistral puede que esté

Sin embargo vencerá al fin

No hay celada posible en el fin

El juego se acaba de acuerdo a sus reglas

Creemos, de pronto, terminar con ella

No obstante, se da maña para acabar embalsamada en su propia gloria.

No hay guerra justa.

Es hermosa (presumo) por más que se quede quieta y silente.

Lucha emprendida; victoria imperecedera.

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AUTOR

- No leer las paginas culturales de los diarios; - Lavarse las manos antes de ingerir alimentos; - No salir, salvo emergencia, del domicilio; - Escuchar a las personas de acción que hablan poco.